14 de noviembre de 2015

El mundo vuelve a quedarse en silencio

Hoy el mundo vuelve a contener el aliento.
Hoy la barbarie terrorista vuelve a ser noticia.

Esta no era la entrada que tenia pensada para hoy, ni mucho menos, pero siento la necesidad de hablar después de lo ocurrido.

Todos lo hemos visto, Estado Islámico a cometido un ataque en París. A estas horas ya son 129 muerto, entre ellos un español, ademas hay que contar las decenas de heridos, algunos de ellos muy graves.
No entiendo este tipo de actos por una religión y antes de que alguien piense que meto a todos los musulmanes en el mismo saco ya informo de que no es así, no todos son iguales.
Una cosa es que defiendas una idea religiosa y otra que la quieras imponer a los demás. Soy de la creencia de que todos somos iguales seres humanos y da igual ser cristiano, musulmán, judío, budista o de las demás religiones. Que conste que no solo los musulmanes pueden ser radicales, ya sabemos que entre los cristianos también los hay y que también han cometido actos terribles.
Soy de las que defienden la libertad de religión, de pensamiento, de sexualidad y no me importa como sea una persona si me parece sincera y de fiar sin importarme lo demás.

Esta es una fecha que no se va a olvidar, como los atentados del 11-S, del 11-M y los de Londres.
En los dos primeros los tengo muy gravados en la cabeza y me acuerdo te donde estaba ese día. 11-S esperando a que mi madre ingresara en el hospital y mientras intentaba recoger la cocina, recuerdo encender la televisión y pensar que era una película pero no lo era. 11-M de camino a clase en el Renault 4 de mi abuelo, ese día prestamos mas atención a las noticias que llegaban por el teléfono que a lo que nos decía el profesor.
Hoy este blog se suma al pésame del mundo con todos aquellos que han sufrido esta tragedia y espera de todo corazón que se encuentre la manera de luchar contra esto y pido que algo así no vuelva a ocurrir.

13 de noviembre de 2015

Los Fantasmas de la Isla de Poveglia


Poveglia es una pequeña isla situada entre Venecia y el Lido en la Laguna de Venecia, al norte de Italia. Un pequeño canal divide la isla en dos partes y a día de hoy su visita sigue estando prohibida. De hecho los venecianos la llaman “la isla del no retorno”. No es un lugar especialmente violento en el oleaje pero algunas veces, este es capaz de arrastrar restos humanos carbonizados procedentes de la historia más terrorífica que podamos imaginar.

La oscura historia de la Isla de Poveglia comenzó durante la época romana cuando se usó para aislar víctimas de la peste de la población general. Siglos más tarde serviría para el mismo menester.
A comienzos del  Renacimiento (XIV ),Europa sufrió una tremenda plaga de peste bubónica. En Venecia se cebó especialmente, un lugar del que era imposible escapar, sus ya sucias aguas, la humedad y el trasiego de mercaderes hicieron el resto. Se llegó a tal extremo que no había sitio dónde dejar los cadáveres, se apilaban como montañas de naipes, pero no era suficiente y había que buscar una salida a la situación desesperada. Ante tal desastre humano las autoridades de la ciudad deciden en consenso con el clero que los cuerpos sean trasladados a la isla de Poveglia.

Los cadáveres eran trasladados a la isla y en enormes fosas eran incinerados. Mientras Venecia y media Europa era devastada por la peste negra, según un censo de la época fue aniquilada más de un tercio de la población europea. Las autoridades médicas y civiles decidieron que no sólo había que llevar a los muertos, sino también a los que padeciesen los síntomas. Hasta allí eran arrastrados hombres, mujeres y niños todavía vivos y lanzados a las piras crematorias. En pocos años más de 160.000 personas acabaron sus días en aquella isla.


Tal fue el enorme crematorio que se originó y tal fue la cantidad de restos humanos calcinados que a día de hoy el oleaje aún arrastra despojos humanos a las costas más cercanas a la isla. Nadie puede visitar la isla salvo los dueños de los viñedos que allí existen, incluso los pescadores temen acercarse al lugar por si acaso sus redes capturan huesos humanos.

La isla se ha convertido en una zona podrida de hecho. El suelo de la isla junto con los restos carbonizados de los cuerpos arrojados allí, ha desembocado en la creación de una gruesa capa de ceniza pegajosa. El núcleo de la isla es, literalmente, los restos humanos que ha dado a la isla una reputación detestable, aunque parece ser muy bueno para las vides que se plantan allí.Tuvieron que pasar muchos años hasta que la isla quedó totalmente abandonada, pero en el año 1922 construyeron allí un psiquiátrico completo con un impresionante campanario que puede verse en toda la isla. Los recluidos allí (enfermos mentales, psicópatas)  fueron los primeros en informar de que veían a los fantasmas de las víctimas de la peste y escuchaban los lamentos de sus espíritus atormentados por el sufrimiento, pero nadie, por el estado mental de los testigos, quiso creerlos.



El Director del psiquiátrico comenzó a experimentar con los pacientes nuevos métodos de curación, lobotomías y trepanaciones eran prácticas habituales en los pacientes con herramientas rudimentarias como taladros de mano, cinceles y martillos. Muchos de ellos fueron llevados a la torre del campanario, donde fueron torturados y sometidos a una serie de inhumanos horrores.

Según la tradición, después de muchos años de realizar estos actos inmorales, el malvado doctor empezó a ver los torturados espíritus de los muertos por la peste. Esto le llevó a subir a la torre del campanario desde donde saltó y según una enfermera que fue testigo de la caída, ésta no le mató en el acto, sino que mientras el médico se retorcía de dolor en el suelo, una especie de niebla salió del suelo y lo estranguló hasta la muerte. Se rumorea que el espíritu del médico sigue entre los ladrillos del campanario y alguna que otra noche, se puede escuchar el repicar de la campana en toda la bahía. Aquel acontecimiento fue el final del psiquiátrico que hoy día aún permanece cerrado en Poveglia.

Durante un tiempo, el gobierno italiano fue el propietario de la isla, pero fue vendida más tarde. El dueño la abandonó en la década de 1960 y fue la última persona en tratar de vivir allí. Una familia recientemente trató de comprar la isla y construir una casa de vacaciones en ella, pero después de pasar la primera noche allí, se marcharon al día siguiente corriendo muy asustados y se negaron a comentar nada sobre lo sucedido. El único hecho que sí sabemos es que una de sus hijas sufrió un desgarro en la cara y requirió catorce puntos de sutura.

Varios psíquicos han visitado la isla y  el hospital abandonado, pero todos ellos han sentido allí un miedo a la muerte atroz. De vez en cuando algunos temerarios han esquivado las patrullas de la policía para explorar la isla, pero todo el mundo que lo ha hecho se ha negado a regresar diciendo que hay una atmósfera pesada maligna, que sientes como si alguien respirara sobre tu cuello, ves sombras en movimiento y que los gritos y gemidos de los torturados que atraviesan la isla hace insoportable permanecer allí.


Un informe de unos buscadores de emociones equivocadas que huyeron de la isla, dice que después de entrar en el hospital abandonado, una voz sin cuerpo les ordenó, “Salgan inmediatamente y no vuelvan”.Ellos nunca pudieron hacerlo.

Actualmente (si bien solo durante los días ya que a la noche no queda nadie ahí, seguramente por ser de la zona y conocer las leyenda sobre ese lugar), se dice que la están refraccionando…

3 de noviembre de 2015

Relato: Corazón desolado

Ella sabia que el no iba a regresar, aunque su nombre una y otra vez gritara en la oscuridad. La había dejado sola porque ansiaba algo que ella no le podía dar, una posición de poder y riqueza con la que pudiera sentirse superior.
Aunque ella procedía de una familia antaño poderosa, ahora su mansión estaba casi en ruinas y la fortuna hacia tiempo que se había agotado. Vivía de su precario trabajo como costurera a la vez que se alimentaba de lo que cultivaba en el campo.
El no podía aceptarlo y cuando ella le confeso su amor, sin ninguna piedad le rechazo. Desde ese día ella vago como un alma en pena por su casa llorando sin consuelo, arreglando las ropas de los vecinos y ocupándose de que los cultivos no se echaran a perder.
Pero la tristeza hizo mella en su corazón, en donde una herida se abrió como si un cuchillo lo hubiera apuñalado. La sonrisa que siempre había en su rostro desapareció, el brillo de sus ojos se apago y si rostro, lentamente, se oscureció.
Un día los vecinos se dieron cuenta de que en su pequeño taller no había nadie. Fueron a buscarla a su casa pero tampoco la encontraron. Recorrieron los campos y los bosques llamando a voz en grito, pero ella nunca respondió.
Cuando buscaron en la orilla del río, vieron su cuerpo flotando.
Vestida con sus mejores galas se había dirigido al acantilado y sin dudarlo un segundo se lanzo. Ya no podía soportar el pesar de su corazón y decidió acabar con su dolor. Sus vecinos lloraron y lamentaron que acabara su vida de ese modo.
Como suicida, no podían enterrarla en un cementerio, así que la enterraron sobre una colina y todos le dieron su ultimo adiós. En su epitafio decía:
"Remendaste nuestra ropa pero no pudiste remendar tu corazón"


PD: Estoy ya escribiendo el tercer relato que espero que sea un poco mas largo, mientras iré publicando otras cosas.

1 de noviembre de 2015

Procesión das Xás



Procesión das Xás o Procesión das Xans: procesión semejante a la Santa Compaña pero que se diferencia en que no son fantasmas de muertos los que van en ella, sino fantasmas de vivos.

Marchan en dos hileras y llevan un ataúd. Cuanto más cerca del ataúd van los miembros, más inminente es su muerte. Los que van más lejos pueden tardar hasta tres o cuatro años. El que se encuentra con esta procesión, sólo la ve, pero no la siente. El encuentro se da casi siempre en los cruces de los caminos, donde es costumbre detenerse con los difuntos para que los curas echen responsos.

Si el que la encuentra es un amigo de los que van en la procesión, lo único que le hacen es llevarlo por el aire a otra parte; si es enemigo, le dan una gran paliza y lo arrastran por las zarzas.

Son pocas las personas que ven la procesión das Xás, pues para esto se necesita poseer una de estas condiciones: que el padrino de quien la ve rezase mal el credo cuando lo bautizaron, o bien que el cura cambiase los santos óleos confundiendo los de la extrema unción con los del bautismo. Tal error se puede remediar bautizándose de nuevo.